Los estudios muestran que su éxito reproductivo cae fuertemente en paisajes agrícolas y mejora en ambientes no agrícolas, como bañados y zonas anegadas.
La ganadería, el parasitismo y la depredación reducen la supervivencia de los nidos. Proteger estos refugios y promover prácticas productivas más amigables es clave para que esta especie amenazada siga teniendo futuro en nuestros pastizales.
Leé el paper completo de acceso libre:
🔗 https://academic.oup.com/condor/article/126/2/duae006/7601956